Oviedo
LNE 2007-07-17
El radar de la DGT controló ayer
1.200 coches e interpuso 26 multas, una por ir a 82 Km/h.
Jaime Reinares asegura que los
controles de velocidad «no tienen ningún afán recaudatorio» y
que su función es «claramente disuasoria»
C.
MATEO

Agentes de la Policía Local, con el radar al
fondo, realizando ayer controles en la calle Muñoz Degraín.
El coche radar cedido por la DGT a Oviedo y compartido con
Avilés realizó ayer, según el jefe del área de Seguridad
Ciudadana, José Manuel López, un total de 1.200 controles de
velocidad en la calle Muñoz Degraín y en la Ronda Sur.
De éstos,
añadió, «26 superaron la velocidad permitida, por lo que fueron
sancionados». La mayor velocidad registrada fue la de un turismo
que bajaba a 82 kilómetros por hora en una zona en la que el
límite está fijado en sólo 50.
La ubicación
del radar en Muñoz Degraín, indicó ayer el concejal de Seguridad
Ciudadana, Jaime Reinares, «se escogió por petición de los
ciudadanos y no hubo grandes problemas porque se trata de un
vehículo muy identificable que hace que los conductores moderen
la velocidad y que se acostumbren a que en la ciudad hay que
mantener los límites establecidos; es algo claramente disuasorio
para los conductores». La paradoja es que, al ser el coche
fácilmente identificable, los conductores frenaban a su paso
generándose ligeros atascos en algunas ocasiones.
El edil
insistió: «No tenemos ningún afán recaudatorio. Según la
velocidad que superen los conductores, suelen tener que abonar
multas por un importe de unos cien euros en el momento en que
superen un 30 por ciento la velocidad permitida, con la
correspondiente retirada de puntos; si bien, si es muy superior
a lo permitido, puede conllevar penas de prisión». Reinares
destacó el compromiso del Ayuntamiento de apostar por «una
ciudad segura y agradable donde todo el mundo pueda disfrutar de
ella. Nadie tiene tanta prisa como para ir a cien por hora por
Oviedo y como los recorridos son más bien pequeños, la
diferencia es de minutos».
Con el fin de
rentabilizar al máximo el coche radar -un Fiat Ulysse en el que
se lee DGT-, el vehículo estará operativo todos los días de la
semana y se estacionará de forma aleatoria en los considerados
«puntos negros» del casco urbano como son el paseo de La
Florida, la Tenderina, Alejandro Casona, General Elorza, Fuertes
Acevedo, San Lázaro, el polígono de, Otero, La Corredoria, Muñoz
Degraín, González Besada, la avenida del Cristo, Monte Cerrao o
los accesos de vías rápidas. El coche está dotado de un
ordenador portátil y una cámara que permite fotografiar a todo
coche que adelante al radar por la izquierda y por la derecha.
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